Hawái.


421. Moccasin Flowers
febrero 1, 2016, 12:20 pm
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Orla Wren 01

Moccasin Flowers

ORLA WREN
»Moccasin Flowers«
silentSEED. 2015

El estruendo débil del bosque, el murmullo de las plantas resquebrajadas por el frío invernal, un verdor que se entrelaza con el dorado de la hierba quemada. En medio de las praderas húmedas y los cielos cubiertos de tintes grises surge ese ruido natural, rastros que brotan de forma espontánea junto al resplandor de la mañana. Entre el panorama cotidiano de la vida junto al campo es que emergen unas melodías pausadas, avanzando con prudencia en los caminos que interrumpen la vastedad del norte, la inclemencia de la atmósfera aislada. Notas que florecen de manera libre, trazando líneas de sonido que parecen brotar del suelo, desde las raíces. Un cúmulo de acordes trenzados forman estructuras simples pero al mismo tiempo complejas, redes amplias atravesadas por miles de detalles que enriquecen la vista, una vista hacia la distancia que se aleja hasta perderse en otras regiones. Lo que puede ser más que el reflejo idealizado de la acústica pastoral es en realidad lo que mana de unas composiciones que no pueden desprenderse del lugar en el que habitan. Las palabras, las interpretaciones, surgen al adentrarse en los acordes que en cierta manera retratan un determinado momento y lugar, acordes naturales extendidos en el territorio, fotografías auditivas expuestas al sol, a la iluminación del día. Orla Wren es Tui. “Tui proviene del norte de Inglaterra y viaja a través de Escocia. El proceso que emplea en su música es el que utiliza en sus fotografías, instrumentos tradicionales, sonidos acústicos y orgánicos encontrados son manipulados en hermosas abstracciones melódicas. La música refleja su ambiente, la esencia de un día de verano recostado en el campo, el sonido de los insectos, una suave brisa, lluvia sobre la lona, siendo atrapado por una tormenta, la banda sonora que acaricia tanto la cabeza como el corazón”. Desde su estreno, “Butterfly Wings Make” (Expanding, 2006), hace unos diez años, Orla Wren ha publicado una serie de trabajos y piezas para sellos como flau, Arbouse Recordings, Air Texture, Eilean Records, Oak Editions, Fluid Audio, Facture, Hibernate, Dronarivm y Home Normal. En realidad no son muchas las obras que ha editado durante una década realizando sonidos, álbumes espaciados, desarrollados con tiempo, jornadas lentas que ayudan a que cada detalle tome forma con el paso de los días. Entre ellas destacan dos especialmente: “The Blizzard That Birthed Her” (Facture, 2013), 10” más CD breve junto a Aaron Martin e Isnaj Dui, obra individual de clasicismo introspectivo en el que cada parte interviene de diferente manera, fragmentos procesados e intervenidos que alteran levemente su escaso pero inmenso contenido, un par de bellas piezas de acústica rústica. “The Blizzard That Birthed Her” no es más que una extensión de ese otro registro, “The Book Of The Folded Forest” (Home Normal, 2013) [358], “una impecable obra donde convergen notas y fotografías estáticas y en movimiento, sonidos acústicos y electrónica sutil, colores deteriorados e instrumentación restaurada desde un fuego extinguido. Folk y ruido digital, la suma de muchos elementos de dimensiones minúsculas trenzados en piezas que traen abrigo frente al clima adverso… Formas en contextos diferentes, todo en color sepia, la decoloración del pasado… Más de una hora de sonidos capturados en el bosque con apuntes añadidos provenientes del rumor de la vida en ciudad, composiciones unidas por una misma y única hebra que conecta los distintos puntos, un hilo que atraviesa todos los pasajes de este libro de páginas con los bordes deteriorados… Orla Wren crea un mundo de fantasía en el que conviven electrónica detallista y acordes pastorales. ‘Book Of The Folded Forest’ está integrado de una rica instrumentación acústica dispuesta de manera sobria, dejando que cada elemento se desarrolle de manera reposada, a su tiempo y en su temperatura… Trece piezas donde desde los campos silvestres se escuchan el ruido de la vegetación junto al crujido de la madera, metales delgados y el movimiento de las hojas”. Ese álbum, uno de los más destacados de esa temporada, permanece en el recuerdo como una impresión vívida, ahora más presente con estas nuevas piezas, distintas pero que nacen del mismo terreno.

Madera envejecida, piedra erosionada. Después de pasado un tiempo Orla Wren ensambla nuevas composiciones que se presentan como pequeños rastros de trozos aún más pequeños, los que se unen por medio de circuitos e hilos delgados. Este reciente trabajo, publicado el pasado año, es una colección semejante de canciones donde desde lo reservado se van formando pliegues de un sonido agrietado, el cual nuevamente se sirve de voces ajenas que introducen colores distintos a su núcleo, acomodadas a él. Tui crea una serie de piezas de ruido minúsculo donde convergen diferentes formas, superficies orgánicas y fibras sintéticas que se ligan por medio de una tarea hecha a mano. “Mocassin Flowers” son partituras de artesanía acústica en las que se despliegan notas y fracciones de sonido, puntos dentro de esquemas escritos con tinta extinta, sobre un plano imaginario. “Mocassin Flowers” es una obra de texturas digitales que recrean un lugar desterrado, hierba que crece de manera artificial sobre un suelo irregular, envuelto por ráfagas tenues que soplan desde el hielo y cubren la tibieza del verano. “Mocassin Flowers” es editado en una hermosa presentación, seis paneles que ilustran cómo el sonido se interna en la piel. “La artista y chelista española Sara Galan (Cello + Laptop) fue invitada a crear los muy hermosos dibujos y cuadros que adornan esta edición especial de seis caras rectangulares de esta caja, la cual fue maravillosamente impresa en cartulina dura mate por MonotypeRec Pressing”. En esas paredes de papel se refugian las distintas tramas, urdidas lentamente hasta germinar en estas flores. “El nuevo álbum de Orla Wren ‘Moccasin Flowers’ comenzó a nacer a finales de 2013 durante las primeras preparaciones de un par de presentaciones en vivo tanto en Jardins Efémeros en Viseu, Portugal y Space Textures en Riga, Letonia. Volviendo a, y explorando más a fondo técnicas de síntesis análoga usada en sus primeros y, en algunos casos, trabajos sin publicar, Tui entonces comenzó a reunir sonidos y buscar y escuchar a quienes mejor podrían contribuir a este nuevo trabajo sonoro. El hermoso e íntimo imaginario del film ‘Two Years At Sea’ de Ben Rivers había sido una gran influencia en este punto, y músicos invitados como Barry Leake, Veroníque Vaka, Brinstaar, Marc Myasoedov, Jura Laiva, Tsumugine, Aaron Martin y Sara Galan confirieron a lo largo del proceso algunas excepcionalmente delicadas partes al ya intensamente detallado y democrático tejido. Regresando a la hermosa e íntima presentación en Jardins Efémeros, y que fue tan importante en la creación de este álbum: ‘Orla Wren es uno de mis chamanes favoritos, uno que puede transformar el sonido en información estética ultra-consciente’. Rui Matoso, 2014”. Este reciente álbum de Orla Wren es, además, el primer lanzamiento de un nuevo sello, label creado por el mismo para en el futuro seguir publicando sus registros. “La realización de este álbum marca un momento muy emotivo tanto personal como creativamente, plegando en sí mismo en el tiempo y de forma natural el inicio del sello silentSEED y en una verdadera autonomía artesanal”. Esa plataforma es el hogar que acoge estas catorce piezas, catorce maneras diferentes que comparten una identidad propia, identidad desarollada durante varios años en los que Tui ha ido depurando su música. Son desarrollos donde explora ideas sencillas cubiertas de ínfimos gestos, acordes que tienen una misma fuente y que se separan levemente por el viento hasta encorvar en una dirección u otra las ramas. La música de Orla Wren es un folk ascético, espartano, por el cual se filtran fibras digitales. Los objetos desgastados expulsan una música agreste pero a la vez tersa, arpegios de hermosa simpleza que están repletos de pequeños cuerpos que se deslizan entre sus ranuras, dando lugar a pistas que brillan en mitad de la enormidad, un sonido reluciente que no esconde sus vestigios. “The Inside, The Outside, The Other”, microscopía digital que con el paso de los segundos se convierte en un manto orgánico. El rumor de los insectos escarbando la tierra produce un encantador sonido que invade los instantes sin llenar, revoloteando alrededor de la suave melodía, rozando las cuerdas del violonchelo de Veroníque Vaka. “Move, Learn, Drink Water”, sobre un superficie de siseo sintético, es limpieza auditiva, armonías cristalinas reflejando los rayos del sol, como a su manera también lo es “Paths Unblocked, Broken Clocks”, o “A Woven Rope Of Woven Hope” y sus capas armónicas. “She Placed A Bookmark In Her Lonely” se adentra en el campo con su silbido infantil, un soplo dulce flotando en mitad del bosque. Cada uno de estos catorce episodios dibuja el ambiente que circunda sus sonidos, hojas que cubren el tránsito tranquilo de un paseo por las extensiones silvestres. “A Mountain Song For My Wordless Son”, acompañado de Hinny Pawsey y Barry Leake, se adentra en la frondosidad, la lluvia que asoma desde lo lejos y atraviesa la tela, empapando la piel. El movimiento incesante de “The Empathy Engine” contrasta con la calma de “Mothering Father, Fathering Mother, Each To Each Other”, aunque ninguna de ellas altera la placidez de la tarde, todas permanecen en un estado de serenidad solo perturbada levemente por esos ruidos mínimos que atraviesan las paredes y las vigas húmedas. Cuerdas añejadas deslizan apuntes nostálgicos cuando el álbum se despide, transitando detenidamente a través del rumor electrónico, anotaciones que se curvan con el cambio de temperatura, como si fuese tallos delgados contra el sol.

“Your head is a living forest full of songbirds”. Residiendo en los mismos parajes, rincones abiertos y una vegetación exuberante, Tui construye cuidadosamente composiciones que descansan sobre un suelo repleto de cosas pequeñas. Su cabeza es un bosque lleno de aves que cantan. Mientras la luz cruza los campos se oyen el ruido de las texturas orgánicas y el rumor defibras electrónicas. “Seek life where it is to be found, in all that is most delicate, in the folds of things”. Pliegues digitales brillando en las esquinas de melodías de madera de un tono apagado.

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www.orlawren.eu

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