Hawái.


396. Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)
agosto 1, 2015, 2:10 pm
Filed under: Uncategorized

Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)

SYLVAIN CHAUVEAU & ENSEMBLE NOCTURNE
»Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)«
ICI D’AILLEURS. 2015

“Let me see you stripped down to the bone. Let me see you stripped down to the bone. Let me hear you crying just for me”. Textos desnudos, palabras cubiertas con una delgada tela de detonaciones acústicas, cuerdas que construyen edificaciones transparentes de sonidos y notas insinuadas. Las formas originales quedan reducidas a su fundamento último, estructuras radicales que descubren las paredes orgánicas de una música que parecía difícil de ser revelada de una manera diferente. Todavía el peso del recuerdo de haber oído las configuraciones primitivas es demasiado fuerte como para poder separar el pasado del presente. No obstante, surgen desde un sitio distinto otros sonidos, esquemas paralelos que acompañan las sugerentes anotaciones. Hasta el año 2005 llevaba publicado cuatro trabajos, “Le livre noir du capitalisme” (Noise Museum, 2000), “Nocturne impalpable” (Les Disques du Soleil et de l’Acier, 2001), “Un Autre Décembre” (130701, 2003) y “Des plumes dans la tête” (Les Disques du Soleil et de l’Acier, 2004), investigaciones sobre el sonido a través de estridencias leves, mayormente desarrolladas por medio de las voces generadas por artefactos instrumentales y sutiles trozos eléctricos. Ese año vería como sus cuerdas vocales pronunciaban frases ajenas. Con los años vendrían otras obras donde las palabras se acompañarían de delicadas láminas, como “Singular Forms (Sometimes Repeated)” (Type, 2010) [101] y, en particular, “Palimpsest” (Schwebung, 2012) [211], trabajo realizado junto a Stephan Mathieu donde revisitaba el cancionero de Bill Callahan / Smog detrás de una materia obscura de ruido, “una obra nueva, personal, totalmente separada de todo. El autor ha pasado a segundo plano. El tejido de luz y calor, de materia muerta y sustancia orgánica, constituye algo, en cierto sentido, inexplicable, adquiriendo una entidad propia. Son verdaderas estructuras moleculares por donde estos poemas electroacústicos de núcleo oscuro y corteza translúcida circulan como la electricidad a través de partículas invisibles. El sonido tiembla, destella, en una enorme superficie de drones y estática irregular, la palabra se desplaza con un atractivo subyugante. Mientras que Mathieu fabrica una red carbónica de ruido sintético radiante, Chauveau hilvana enlaces de voz de una fluorescencia incandescente y opaca: mientras más fuerte es la luz, mayor lo es también la sombra que genera. ‘Palimpsest’ es tan oscuro como el vientre de una estrella, tan denso como un metal pesado, tan absorbente como un agujero negro, tan prístino como un vegetal extinto que ahora tenemos convertido en ocho piezas de carbón. A estas alturas, la piel ya ha sido contaminada, y los tejidos infectados, producto del efecto inexorable de estos fragmentos de acústica erosionada”. Al igual que este álbum de baladas electroacústicas, unos años atrás este músico francés interpretó una serie de piezas de autoría externa, aunque desarrolladas como si fuesen nuevas composiciones, diseño sonoro reservado a unas partituras creadas en un escenario diferente.

Originalmente publicado por Les Disques du Soleil et de l’Acier el año 2005, “Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)” es, como su subtítulo señala, un tributo acústico a parte de la vasta obra del grupo de Basildon, interpretaciones de superficies orgánicas que se sostienen sobre las raíces creadas por Martin Gore. Un trabajo donde las cuerdas y cuerpos de madera recrean las sintéticas melodías, cuerpos físicos que se aproximan desde un lugar distinto, casi opuesto, a estas creaciones, todo amplificado por una corporación de músicos que ayudan a su despliegue velado. “Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)”, una obra nueva a partir de rastros que permanecen como recuerdos inconscientes, acordes proyectados sobre un plano existente, reordeando las líneas que conforman las construcciones cimentadas, reconstituyendo marcos trazados sobre rayos de energía eléctrica. “Hace apenas 10 años, ‘Down To The Bone’ fue lanzado por Les Disques du Soleil et de L’Acier, un tributo acústico (piano, clarinete, violonchelo, viola) a Depeche Mode en el cual Sylvain Chauveau volvió a cantar después de varios años explorando paisajes instrumentales. Once temas en que el músico recupera el estilo sobrio por el que es conocido al dejar sólo el esqueleto de los originales. Con el Ensemble Nocturne, Chauveau redefine los contornos de estos éxitos que todos conocemos, para proporcionar una visión íntima y muy personal. Este álbum, aclamado por la crítica, es un registro esencial para los amantes de las obras minimalistas de Chauveau (‘The Black Book of Capitalism’, ‘Nocturne Impalpable’), así como los fans más extremos de Depeche Mode. Para celebrar el décimo aniversario del lanzamiento del álbum, ‘Down To The Bone’ será reeditado en CD y LP, con una nueva obra de arte. No hay duda de que los adictos al vinilo apreciarán este primer prensado en cera negro. Una década y varios álbumes más tarde ‘Down To The Bone’ todavía suena como uno de los mayores éxitos de Chauveau, no solamente un simple homenaje, que toma distancia de las pistas originales. La inspiración pop sigue ahí, pero estas piezas aportan un toque meditativo, incluso melancólico a través de un tratamiento acústico que ofrece una experiencia contemplativa única. Es seguro de que el cuidado prestado en estos elegantes once temas era el mejor camino para Chauveau para declarar su amor a la música de Depeche Mode”. Las canciones elaboradas por Martin L. Gore son adaptadas por Chauveau e interpretadas y arregladas por su Ensemble nocturno: Aurélien Besnard (clarinete), Joan Cambon (electrónica), Sam Crowther (piano), Géraldine Devillières (cello), Marc Dubézy (electrónica), Marie Legendre (viola), Philippe Maynard (guitarra acústica), Sébastien Roux (electrónica, guitarra acústica), JB Salles (contrabajo), Anthony Taillard (guitarra preparada), Olivier Cavaillé, Olivier Lageyre, Luc Rambo y Rasim Biyikli (arreglos) y el propio Sylvain (guitarra preparada). Quince músicos que coinciden en esta tarea de tratar de dar una vista distinta a estos registros que siguen presentes. El resultado es un trabajo nuevo, una brisa fresca que rodea estas canciones, texturas acústicas que poseen un extraño brillo, un resplandor tenue que surge de los sobrios sonidos expulsados por este colectivo temporal. Sylvain Chauveau representa estas lecturas por medio de un decorado elegante, realzado por la tersa pronunciación que brota de su boca, palabras deslizadas con suavidad, quiebres que relucen en la obscuridad. El piano permite que las primeras melodías aparezcan en la luz, desde las sombras, armonías que reflectan sutilmente sobre una rítmica casi imperceptible de murmullos digitales, recibiendo a las cuerdas enlazadas y soplos leves. “Stripped”, el primer recuerdo transformado en tomas naturales. La circunspeción de “The Things You Said” da paso al minimalista romanticismo de “Home”, similar a “In Your Room” y “Policy Of Truth”. De manera continua se asoman las piezas; la improvisación electroacústica de “Death’s Door” y la voz como ruido, los arpegios como un ruido más, explosiones ínfimas de substancias que crujen; “(Enjoy) The Silence”, uno de los elementos que también integra este álbum como toda la obra de Chauveau; las notas despedazadas de “Blasphemous Rumours”; los fragmentos digitales que incrustan las placas armónicas de “Freelove”, un trozo de piedra obscura cubierta de pequeñas perlas; “Never Let Me Down Again” y las melancólicas anotaciones; “Enjoy The Silence”, otro hermoso encuentro de electrónica microscópica y formas tangibles, acordes quietos, silencio y diseño nanométrico. Punto final de sonidos trazados y encontrados en una colisión de formas antagónicas.

“These pieces bring a mediative, even melancholic touch through an acoustic treatment which offers an unique contemplative experience”. Con el reto de generar nuevas apreciaciones sobre una música que todavía vive, el artista francés elabora inéditas aproximaciones al catálogo de Martin Gore, nuevas formas arquitectónicas de vestigios ya construidos. Esa manera distinta surge de despojar a las canciones de su recubrimiento sintético y envolverlas en fibras naturales y un débil brillo eléctrico. “Down To The Bone (An Acoustic Tribute To Depeche Mode)”, una materialidad física atravesada por filamentos electrónicos, elegantes diseños románticos y minúsculas explosiones de sonido frágil.

www.icidailleurs.com,www.sylvainchauveau.com

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: