Hawái.


370. Perpetual
marzo 1, 2015, 2:20 pm
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Perpetual

RYUICHI SAKAMOTO / ILLUHA / TAYLOR DEUPREE
»Perpetual«
12K. 2015

Movimientos pausados, un ritmo que avanza lentamente a medida que el día se convierte en tarde, con la velocidad de la traslación de los planetas. Mientras continúa el flujo constante del tiempo surgen desde un lugar recóndito pequeños sonidos, atisbos de una musicalidad que sobresale de manera sutil de entre la oscuridad creciente, la conjetura de un ruido que parece solo un murmullo en medio de la quieta inmensidad. Quietud, pausas, notas en un desplazamiento sigiloso, melodías introvertidas y acordes impulsados con infinita delicadeza. Acústica discreta emigrando levemente desde el silencio hasta rebasar tenuemente ese límite transparente. Cada una de las formas desarrolladas por cada uno de estos artistas tiende a priorizar la ausencia de sonido que se va cubriendo de modo paulatino de su presencia, largas notas que se extienden y se rodean de manifestaciones de una música microscópica, eventos ínfimos que parecen ser recogidos en su estado natural, grabaciones que afloran de manera espontánea, el ruido de una naturaleza al borde de una movilidad estática. Estos puntos han convergido en puntos separados, en momentos diferentes. Eso hasta ayer, hasta ahora. Ya anteriormente existió una reunión documentada entre Taylor Deupree e Illuha cuando ambos formaron parte de ese proyecto eventual llamado Between, con un impecable trabajo llamado de la misma manera, “Between” (12k, 2012) [232]. Estos, Tomoyoshi Date y Corey Fuller publicaron recién el año pasado esa hermosa e imperecedera obra, “Akari” (12k, 2014) [307], “Un paisaje orgánico retratado con tonalidades grises y blancas, variaciones de un cromatismo que se distancia del anterior nada más que por una partícula de polvo y tizne que ensucia su forma, convirtiéndolo en un matiz irrepetible. Ruido acústico y detalles de luz eléctrica, las líneas del paisaje decorado con detalles de una sutileza extrema. A veces son los sonidos tenues quienes ilustran el ambiente de quietud inquebrantable, a veces es la naturaleza inmóvil quien rodea las melodías estancadas. El día emprende la retirada junto con su iluminación, el crepúsculo avanza y la noche la cubre. Las estrellas ya se han ido pero su luz permanece a millones de años de separación. El blanco es ahora gris obscuro, y el gris negro, y el negro una mancha blanca ennegrecida. Formas únicas e irresolutas de acústica natural desplegada sobre el suelo orgánico imperfecto. Cada paso un avance que significa internarse en los bosques frondosos y la vegetación urbana… Los sonidos retrasados de esta obra inacabada pero inacabable de electrónica orgánica dan forma y fondo a piezas de belleza inmarchitable… “Akari” es luz, brillo y ruido sutil que purifica, el crepitar frágil del paisaje silvestre”. Por su parte, ya han existido unos cuantos encuentros entre el músico norteamericano y Ryuichi Sakamoto, uno de ellos registrado en “Disappearance” (12k, 2013) [280], “Los rastros de electrónica natural se posan como una delgada tela de estática recubierta. Es el murmullo sintético el que cruza líneas imaginarias, trazando un mapa transparente. La melodía que subyace a este tejido espectral se va apoderando de la atmósfera que le circunda. Entre las grietas que generan vacíos quietos comienza a circular ruido ambiente y el crujir de la madera descomprimida por el calor. No es sino hasta que todo resulta absorbido por esta red invisible que las notas sugeridas aparecen tímidamente, entrometiéndose entre las grietas, casi al azar. Es en ese instante que la nieve y su prístino brillo queda expuesto. Son sonidos cazados de improviso, recogidos desde un lugar desconocido, los que adquieren un primer plano desde la sobriedad característica del músico japonés: son más los espacios que se quedan silentes que aquellos en que se percibe un movimiento invariable… De un tono pacífico, pero a la vez lleno de imperfecciones que yacen bajo la capa de limpieza que se ubica encima de ellas, “Disappearance” crea un nuevo y particular paisaje audible”. Los paisajes creados por estos cuatro artistas confluyen finalmente en un mismo punto geográfico, entrelazando sus hebras de sonido en un único telar de melodías sugeridas.

“En el calor húmedo del verano japonés al legendario músico Ryuichi Sakamoto se le unieron en el escenario Taylor Deupree y el dúo de Corey Fuller y Tomoyoshi Date, conocidos como Illuha. El Yamaguchi Center for Arts and Media presentó el evento como parte de su décimo aniversario, el cual además incluía una cautivadora instalación del propio Sakamoto llamada ‘Forest Symphony’. Los días que rodearon el concierto los reunieron alrededor de comidas, conversaciones y exploración. Unas reuniones informales pero significativas que los prepararon para la presentación conjunta”. En julio de 2013 en Yamaguchi, Japón, parte del roster de 12k se reunió en un escenario y frente a una audiencia para desarrollar en directo una música cuyo exterior aparenta no serlo. Notas, acordes, estruendos minúsculos ocurren de manera natural, y el ruido de fondo, lo que se encuentra detrás de la agitación de la vida moderna, se vuelve entonces el sonido principal, pasando a primer plano mientras la vida se detiene por un instante. “Perpetual” presenta una grabación de ruido espontáneo, un registro de un momento donde los espacios se distancian y donde transcurren de un modo inesperado eventos únicos, notas dispersas sobre un jardín de arena inmóvil, flores que brotan con la variación elíptica de la luz solar. Tres movimientos, tres fracciones que integran esta unidad que atraviesa por distintos estadios que comparten una misma intención, un mismo ritmo, una misma movilidad, como un océano pacífico. Un tríptico de sonidos enlazados en el cual se desarrolla una historia sin palabras, un diálogo de formas auditivas que interactúan desde un lado hacia el otro, viajando de forma circular alrededor de un centro quieto. Murmullos, rumores que intervienen de manera tenue encima de un manto de estática frágil. “Perpetual” es música insinuada, una tranquila oleada de melodías que se retiran con una tranquilidad abismante, como vistas desde la distancia. “La presentación, un improvisado set para piano, guitarra, órgano de fuelle y sintetizadores terminó conmoviendo a los artistas profundamente. Los cuatro, no habiendo tocado juntos nunca antes, fueron tomados por sorpresa por el nivel de escucha y control que fluía entre ellos. La audiencia se sentó en un emocionante silencio, la música ofrecía un respiro frente al sofocante aire de Julio. Mientras la última nota susurrada se disipaba en la oscuridad los artistas sabían inmediatamente que había sido un viaje profundo”. Apartado del mundo, su propio lugar en el mundo construyen estos músicos, esquemas invisibles por donde transitan líneas que solo ellos conocen, intuitivamente. Y en cada uno se sus pasajes es posible reconocer, en medio de las ramas, las características suyas, las particularidades que hacen que individualmente sus obras sean fascinantes cuerpos artísticos. Pero, por otro lado, esas individualidades se integran de una manera casi fortuita a esta unidad que es “Perpetual”. Estruendos tímidos que brotan en un momento cuando todo parecía estancado, una calma que se quiebra con leves alteraciones sobre su radio recostado, una horizontalidad imperfecta acompañada de pequeñas anotaciones marginales, planos estructurados conforme se suceden de manera imprevisible estas glosas de sonido. De pronto la estridencia se torna en tranquilidad, de pronto la calma se aproxima a una delicada manifestación de silencio, una representación del espacio callado solo acompañado de una ligera expresión de musicalidad delgada, estrechas capas que se superponen a la superficie. Las formas habituales en la obra de Taylor Deupree adquieren un cierto brillo, una luz que atraviesa gotas de una fina llovizna dejando destellos que se retiran de manera tardía. Es, supongo, las herramientas de Fuller y Date que comienzan a generar una actividad desde sus sistemas análogos. Y en mitad de ambas florecen las estructuras frágiles, quebradizas de Ryuichi Sakamoto. El crepitar de su ruido acústico se filtra por toda la composición, al tiempo que asoman otros elementos que manan de esta configuración de arte sonoro. Las notas se dejan caer ligeramente en “Movement, 1”, millones de gestos de texturas diversas que se funden en una misma concentración, una substancia rica en detalles infinitos que se pliegan en esta materia hermosamente irregular. Otros tantos más aparecen en “Movement, 2”, que extiende aún más los minutos en una maravillosa pieza en la cual resaltan las pulsaciones esporádicas de Sakamoto en el piano, esa manera tan suya y única de crear melodías a partir de puntos repartidos en una gráfica translúcida. “Es un evento afortunado cuando un momento como este es capturado, como fue este concierto. ‘Perpetual’, llamado por la cualidad eterna y sin edad de la música, es presentado en tres movimientos que atraviesan por suaves capas de sintetizadores y guitarras procesadas hacia abiertas y ligeras secciones de piano y silencio, para finalmente llegar a descansar en la más delicada y arrebatadora canción de cuna de un solitario piano, chispeantes objetos encontrados y grabaciones de campo y tonos suspendidos como neblina”. Cuando la bruma permanece en el aire la naturaleza y su canto silvestre surge en “Movement, 3”, la última fracción de esta obra de múltiples accidentes que ocurren de manera casual. Aves y cuerdas de piano, hilos de guitarra y electrónica orgánica, objetos encontrados y notas espaciadas en el vasto y quieto panorama, el sonido de la madera al crujir y el eco de una figura manipulada través de circuitos eléctricos. Son muchas las imágenes que brotan de esta obra, incontables sucesos irrepetibles urdidos de forma natural.

‘Perpetual’ no solo nos rodea y se despliega a través del tiempo, sino que recoge esa extensión en un solo recuerdo, una grabación de un momento breve donde el tiempo se paralizó y cuatro músicos se fundieron en uno”. Grabado y generado de manera espontánea, este trabajo captura un momento irrepetible. “Perpetual” recoge desde el suelo inamovible las partículas de sonido que Ryuichi Sakamoto, Tomoyoshi Date, Corey Fuller y Taylor Deupree pausadamente ordenan de modo aleatorio, fragmentos expuestos sobre una superficie quieta. En medio de este jardín de rocas disgregadas germinan melodías inesperadas iluminadas por un sol en tránsito, notas de ruido sutil que conforman diagramas de acústica desprendida tenuemente del silencio.

www.12k.com, www.sitesakamoto.com, www.illuha.com, www.taylordeupree.com

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