Hawái.


361. Diario de viaje
febrero 1, 2015, 12:20 pm
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Melodía 03

Diario de viaje 02

MELODÍA
»Diario de viaje«
HOME NORMAL. 2015

Postales de lugares que se vuelven hogares estacionarios, notas recogidas en habitaciones fugaces, acordes registrados en casas extrañas cuyo calor las convierte en propias, grabaciones en el campo. De esa diversidad de espacios físicos y momentos casuales surge un ruido que florece y crece de manera espontánea, mientras se suceden los días, mientras aumenta la distancia con el suelo habitual. Piezas encontradas, un ruido que emerge de entre los objetos acumulados en maletas, apuntes aislados que se transforman en canciones, canciones hechas de anotaciones marginales, composiciones desde fragmentos recopilados junto a sonidos de la naturaleza. De esta forma surgen estos diarios de viaje, canciones fruto de la amistad, dos personas a quienes la eventualidad los llevó a compartir experiencias durante sus expediciones y a dejar que entre ellos fluyeran sonidos esporádicos y murmullos que luego conformarían composiciones imprevistas pero que igualmente dejarían rastros en el camino. Uno de ellos es Tomoyoshi Date, artista japonés quien, además de sus obras en solitario, es también parte de otros proyectos, como Between, como Illuha, estos últimos responsables de una enorme obra la pasada temporada, “Akari” (12k, 2014) [307], “Un paisaje orgánico retratado con tonalidades grises y blancas, variaciones de un cromatismo que se distancia del anterior nada más que por una partícula de polvo y tizne que ensucia su forma, convirtiéndolo en un matiz irrepetible. Ruido acústico y detalles de luz eléctrica, las líneas del paisaje. decorado con detalles de una sutileza extrema. A veces son los sonidos tenues quienes ilustran el ambiente de quietud inquebrantable, a veces es la naturaleza inmóvil quien rodea las melodías estancadas. El día emprende la retirada junto con su iluminación, el crepúsculo avanza y la noche la cubre. Las estrellas ya se han ido pero su luz permanece a millones de años de separación. El blanco es ahora gris obscuro, y el gris negro, y el negro una mancha blanca ennegrecida. Formas únicas e irresolutas de acústica natural desplegada sobre el suelo orgánico imperfecto. Cada paso un avance que significa internarse en los bosques frondosos y la vegetación urbana… “Akari” es luz, brillo y ruido sutil que purifica, el crepitar frágil del paisaje silvestre”. Todavía se puede escuchar el eco de sus estruendos grises. La otra mitad de esta entidad errante es Federico Durand, quien también el año anterior publicó un excelente trabajo, “La estrella dormida” (White Paddy Mountain, 2014) [345], álbum donde “utilizando herramientas que no ocupan demasiado espacio Durand se encarga de extraer sonidos y melodías de una hermosa fragilidad… Un murmullo de sonido rugoso, una superficie desigual que se puede palpar en cada una de ellas, un ruido imperfecto que sirve de suelo donde se apoyan esos acordes. Loops imprecisos sobre un plano borroso, las notas se repiten encima de la acústica delicada formando unas estructuras de cristal roto. A menudo parecen prólogos de composiciones mayores, quedándose en un esbozo de algo que podría ser, dejando una extraña y agradable sensación en el aire… Surgida casi de forma accidental, esta obra de Federico Durand florece como un matorral de hojas que pierden su tinte. “La estrella dormida” es un delicado y frágil ruido de frondosas formas acústicas, melodías fugaces de luminiscencia decolorada”. Y los caminos se vuelven a cruzar, se volvieron a cruzar, y se generó el tiempo para poder desarrollar nuevas ideas durante aquellas estadías momentáneas.

El año 2011 el label luxemburgués Own publica los discos “Otoha” (Own, 2011) de Tomoyoshi Date y “El éxtasis de las flores pequeñas” (Own, 2011) y, en la primavera de 2012 organiza una gira por varios países de Europa, entre ellos obviamente el Gran Ducado de Luxemburgo. Así es como se conocen y así es como deciden colaborar entre ellos. “Tomoyoshi Date hace mucho tiempo ha estado bajo el radar de Home Normal, debido a su maravillosa obra en solitario, así como su trabajo junto a Chihei Hatakeyama (Opitope), Corey Fuller (ILLUHA) y, finalmente, junto a nuestro querido amigo Federico Durand (Melodía). Nacido en Sao Paulo, Brasil, pero actualmente viviendo en Tokio, Japón, Tomo comenzó a trabajar con Fede (este mismo proveniente de un suburbio de la hermosa Buenas Aires, Argentina) después de lanzar trabajos en solitario en el brillante sello Own Records. Después de hacer una gira por Europa en 2012, ellos publicaron su primer álbum como Melodía llamado ‘Saudades’ en febrero de 2013. Luego del éxito del debut de Melodía, así como la creciente popularidad de Federico en Japón, en particular con la ahora clásica publicación de Home Normal ‘El libro de los árboles mágicos’, Tomo invitó a Fede a una gira por Japón. El resultado de grabaciones en habitaciones de hotel, casas de amigos, campos y varios otros lugares es el álbum apropiadamente titulado ‘Diario de viaje’. Tomado tanto de sus grabaciones en Europa y Japón, el álbum encarna perfectamente la tierna y orgánica naturaleza de su trabajo, mientras ellos cuidadosamente extienden capas de los sonidos más frágiles”. Luego de casi dos años de “Saudades” (Own, 2013) Date y Durand vuelven a entregar otra colección de canciones que nacen desde lo casual. “Diario de viaje”, siete piezas de electrónica orgánica y naturalismo folk, cuarenta y tantos minutos que transcurren de manera libre, donde cada elemento suena de forma no premeditada. Acordes y aves que cantan, pianos y ukeleles, juguetes y liras, campanas y cítaras, guitarras y cintas análogas, una maleta de objetos sonoros abierta en medio de un cuarto, en medio del campo. Son distintos elementos que se entrelazan en formas diferentes pero que mantienen una misma idea que se desarrolla en las distintas partes que integran este trabajo, ideas que transcurren con un ritmo pausado, con una métrica que no atiende a la urgencia exterior. Puede ser un acorde que se dibuja en la guitarra por minutos, o más bien sonidos sin estructura que se extraen de la madera de manera sosegada, puede ser los dedos sobre el piano que igualmente dejan espacios vacíos entre una pulsación y otra, que permiten que pequeños metales se introduzcan por las rendijas, entre las fisuras. Un leve ruido y el canto de los pájaros, las cuerdas que trenzan líneas acústicas sobre el sonido de la naturaleza, líneas en volumen bajo para poder percibir la vida silvestre y todo su esplendor floral, y esas grietas que ayudan a que la música respire el aire de los árboles que la rodean. Escasos componentes para una bella pieza de audio orgánico: “Canción de los pájaros (en un bosque de Namêche)”, canción que recibe este álbum. “La luz de la tarde (en Bruselas, Bélgica)” de la misma manera emplea pocos recursos dispuestos de forma sencilla, guitarra, piano y objetos que se desplazan lentamente, dejando que cada nota se posicione con tranquilidad en su lugar. Y de nuevo da la impresión que estas composiciones fueron recogidas más que elaboradas con demasiada premeditación. Son más bien estructuras simples y apacibles que se van cubriendo de cosas a su alrededor, fragmentos efímeros sobre raíces estancadas. Los metales y su leve brillo resplandecen sobre “Un pequeño bote cargado de lirios (en un lugar indeterminado)”, con el crujir de la madera de fondo. “Un instante delicado (en un hotel en Metz, Francia)”, un lento movimiento de arpegios y la respiración que se puede oír junto con esas notas, con el ruido del ambiente externo de la habitación interior. Un fulgor sutil surge de “Luna (en el hotel Am Bad, Tübingen)”, canción donde más claramente se pueden apreciar las distintas sonoridades que son propias de cada uno de los integrantes de este dúo, el piano espaciado y los cuerpos minúsculos de ruido que se filtran por las membranas de notas y los espacios sin llenar. “Una aparición nocturna (sesión en el estudio de Tomoyoshi Date, Tokyo)”, ya desde su título crea la idea de una música nacida en las sombras del día, o cuando el sol se aparta y la energía del mundo se desvanece, con hermosos destellos que se desprenden de su color pálido. “Canción de los pájaros II (en un bosque de Luxemburgo)”, como su primera parte, recoge field recordings que acompañan los golpes acústicos, cerrando este viaje a través de ciudades, aeropuertos y hoteles y que culmina en un bosque junto a la vegetación y las cuerdas que se confunden con las aves y el movimiento de las hojas y el viento, ruido orgánico y notas recolectadas de entre la maleza.

‘Diario de viaje’ is a perfect fit of music through true friendship; a wide-eyed innocent look at the world as it should be”. Quizá debido a la manera en que este trabajo se gestó, a su carácter estacionario, es que las canciones que Tomoyoshi Date y Federico Durand presentan en este álbum tienen un carácter casual, una colección de composiciones espontáneas donde largas pausas dejan espacio a otros sonidos, pequeños gestos que susurran entre la sobria ornamentación de audio orgánico. Notas espaciadas, vacíos y puentes de silencio por los cuales se desplazan objetos. “Diaro de viaje”, postales desde hogares efímeros, una obra donde Melodía recogen hermosas piezas armonías acústicas y ruido análogo.

www.homenormal.com, www.federicodurand.blogspot.com, www.tomoyoshidate.info

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