Hawái.


329. Solstøv
agosto 1, 2014, 12:00 pm
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Solstøv

PJUSK
»Solstøv«
12K. 2014

El aliento distante de una masa de aire frío. El soplo de un corazón congelado. El clima afuera es inhóspito y la piel reacciona ante la crudeza erizando los bellos, hilos delgados que parecen mirar hacia arriba como buscando refugio en un sol que solo ilumina, un sol cuyo calor solo crea la ilusión de abrigo. Las imágenes de un paisaje helado rodean ciertos sonidos, las notas parecen provenir de un glaciar de acordes que se cristalizan en el instante posterior a emitir sus ondas expansivas. Sucede con muchos de los sonidos cuyo origen es el hielo. La estética del frío pareciera estar adherida a cada rincón del arte que se extiende desde su superficie alejada, en los polos opuestos al Ecuador. Sucede en los rastros provenientes desde Escandinavia, esa zona apartada de la realidad que el clima ha relegado. Sucede con Jostein Dahl Gjelsvik y Rune Andre Sagevik, dos habitantes de la costa oeste de Noruega que hace varios años materializaron sus inquietudes en Pjusk, dúo de electrónica aislada que evoca con sus piezas ese paisaje de blanco infinito, el ruido del hielo resquebrajado. Primero fue “Blueprints” (12k, 2006), recopilación de la etiqueta dirigida por Taylor Deupree quien introdujo, entre otros nombres igualmente interesantes, a la pareja nórdica dentro del catálogo de ese sello. Al año siguiente lo que fueron simplemente dos piezas dentro de varias pistas extrañas se extendió a un trabajo integro. “Sart” (12k, 2007) es ese otro comienzo que mostraría los rasgos esenciales de la música de Pjusk, luego desarrollada en “Sval” (12k, 2010) y “Tele” (Glacial Movement, 2012). El leve letargo se vio suspendido este año de manera extrañamente prolífica. No solo un trabajo sino dos publicados en fechas relativamente próximas. Desde Moscú aparece primero una colaboración con Sleep Orchestra, y desde Pound Ridge esta nueva edición por 12k. “Drowning In The Sky” (Dronarivm, 2014) [321] todavía permanece en las cavidades auditivas. “Existen melodías que tienden a desaparecer entre el fuerte viento, ritmos estancados en un lago de susurros detenidos, patrones de una música que parecía olvidada, rescatada desde un pasado y convertida en una sombra alargada. Pareciera que estas piezas hubiesen sido interpretadas mucho antes de este presente, quedando el eco esparcido entre las corrientes de aire y la temperatura cercana a cero, las reminiscencias que podemos escuchar luego de atravesados muchas estaciones… La partitura carece de anotaciones, las líneas quedan sugeridas por sonidos que se desvanecen en la extensa panorámica recreada. Rastros sobre el terreno, la estela de un acorde inmaterial, la sensación del frío traspasando la piel, una sensación de libertad y despojo”.

“Con su distante y congelada música ambiental en tonalidades gris y azul pálido, el dúo noruego Pjusk evoca soledad, tiempo y paisaje con su sonido que se extiende lenta, cuidadosa y pacientemente a través del aire”. Cualquier intento de descripción textual de estos sonidos lleva inevitablemente hacia la geografía y el espacio que rodea el momento en que estos se generan, aún cuando su presencia sea solo mental y no real. “Solstøv” habita el suelo sobre el paralelo sesenta, tanto física como emocionalmente. Mientras ciertas formas remiten a una arquitectura urbana lo que yace detrás es una separación climatológica, la sensación de una fría corriente de aire que sopla desde el norte atravesando las partituras estancadas. La superficie electrónica sigue estando presente pero de una forma diferente a como fue antes. Ahora las texturas sintéticas envuelven una acústica de raíz orgánica, cubriendo con un manto nebuloso las notas pulsadas manualmente. Aunque, sin embargo, puede que el trayecto sea justo el opuesto, notas reales envolviendo el brillo eléctrico. En cualquier caso, las piezas quedan atrapadas en un lugar intermedio, un punto donde las formas se confunden. Esta obra reúne diez piezas en casi cincuenta minutos de un ruido interior delicado entre la crudeza exterior. Además en este trabajo confluyen varios intervinientes desde distintos planos, de manera tanto esporádica como estable, inclusiones que aparecen y se desvían, desapariciones puntuales y una presencia permanente, incorporando ese matiz acústico que imprime otra coloración a la paleta de blancos desvanecidos. ‘Solstøv’ es un álbum hecho casi enteramente a partir del sonido de la trompeta, interpretada por Kåre Nymark Jr., tanto natural como procesada. Pjusk la exploró no solo como el delicado instrumento acústico que es sino también como un generador de tonos y fuente de material matizada”. La naturaleza propia de ese instrumento de manera impulsiva provoca determinadas evocaciones, en particular a una música creada en Europa en torno a brisas contemporáneas alrededor de la improvisación y el jazz, mayormente en su acepción más minimalista de marcas como ECM y, más recientemente, Jazzland o Rune Grammofon. Las estructuras libres que se producen en torno a estas editoriales se inclinan hacia un esbozo de estruendo, un murmullo fantasmal de melodías elegantemente distantes. Las sinfonías mínimas de patrones imprevisibles quedan sometidos a un tratamiento que reduce aún más su efecto, quedando abreviado solamente a una estela fría de ese eco primario. El calor hace que los cuerpos se expandan. Supongo que la temperatura opuesta tendrá un efecto opuesto. El espacio se comprime y el metal impulsado por los pulmones llenos de aire seco genera un sonido melancólico con dirección hacia dentro, una emoción de tristeza contemplativa ensimismada. Quizás ese efecto sea causado no solo por la interpretación de Kåre Nymark Jr., tan bucólica, sino también por su procesamiento posterior. “Taylor Deupree fue invitado para proveer manipulaciones sónicas de la trompeta con el sistema de diseño sonoro Kyma, transformándola en pasajes y tonos extrañamente delicados”. Apenas y comienzan a sonar esos primeros tonos e inmediatamente se oye la trompeta de Nymark, desde el segundo cero, como un soplo lejano, una melodía metálica apartada que evoca más sensaciones indeterminadas que estructuras ciertas. Es solo el reflejo de algo que fue y ya dejo de ser, un recuerdo débil transitando entre las ruinas roídas por el tiempo y por la lluvia, entre las partículas y los tonos de electrónica indefinida. Es “Streif”, producido junto a Sleep Orchestra, sus recientes compañeros de ruta, un viento entre ramas artificiales. La música convertida en tan solo un rastro vuelve a surgir de manera vaga, ahora con la compañía de SaffronKeira (Eugenio Cari). “Gløtt”, jazz en medio de glitches que se infiltran en las manchas de melodía. “Diffus” parece retratar el ritmo de la ciudad, como también lo hace “Falmet”, el atardecer temprano con el sol tibio en el horizonte, con la voz de Nicolas Grenie recitando palabras que también son sonido. El temporal de “Demring” antecede a la topografía extrema de “Blaff”, y esta a la inclemencia salvaje y quieta de “Sløret”. Los pequeños tiznes de ruido se inmiscuyen en la panorámica estática. “Trolsk” es un retorno a los parajes de cielos grises y suelo blanqueado, un terreno donde la escarcha cubre las armonías que se mueven lentamente, una agradable sensación de un hielo que cubre la piel mientras la naturaleza emite notas entre las rocas húmedas. Igualmente en “Glød”, intensificado en “Skimt”, ahora junto a Yui Onodera, la idea de un paisaje frío y en decoloración traducido en una pieza de elegancia cristalizada, piezas de atmósfera agreste y de enorme belleza congelada. Lejanía y calor tibio inundando la memoria frágil de un acorde desvanecido.

El sonido de texturas electrónicas del dúo noruego adquiere un tono diferente al sumarse a su paleta desteñida las formas orgánicas de una instrumentación opuesta en principio a sus maneras de generar sonido, expuesta de un modo fantasmagórico, “all accented and wrapped in harmonic movements of the trumpet and its ghosts”. Esa es precisamente la naturaleza de la trompeta de Kåre Nymark Jr. desfigurada por Taylor Deupree, convertida en un fantasma atrapado como fotografías por Pjusk. Un soplido espectral de melancolía entre la geografía silvestre y las horas de luz glaciar. “Solstøv”. Sol/støv. Sol/polvo. Destellos de luz desde el cielo iluminando las melodías de ruido polar.

www.12k.com, www.pjusk.no

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