Hawái.


324. Recount
julio 1, 2014, 12:10 pm
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Recount

DEAF CENTER
»Recount«
SONIC PIECES. 2014

No hace mucho, tan solo unos meses atrás, pudimos escuchar las primeras composiciones del artista noruego Otto A Totland, o al menos las primeras que fueron publicadas, al margen de un single compartido que no hacía más que prevernirnos de lo que estaba por arribar. Después de quedar el proyecto que comparte con Erik Skodvin en un estado de reposo demasiado prolongado, las noticias de nuevas piezas generarían un interés que se multiplicaría al adentrarse en ellas. “Harmony From The Past” (Sonic Pieces, 2012), dentro de la serie ‘Seven Pieces’ del label alemán, estrenaba tres breves inmersiones en melodías efímeras generadas al interior de un piano que parecía reprimir las emociones, aunque estas terminarían por desbordar su arquitectura acústica sutilmente. Y para completar aquella obra reducida, quien lo acompañaba en el lado opuesto de ese trabajo era, precisamente, Erik K Skodvin. Era noviembre de 2012, sin embargo, solo recién este año pudimos cubrir sus repercusiones. ‘Harmony From The Past’ mostraba el presente, desde la separación, de ambos amigos. La cara opuesta presenta a Erik Knive Skodvin con una pieza de cinco minutos donde extrae sollozos al rasgar una instrumentación acústica. Solamente percusión y una guitarra electroacústica, junto al feedback que de ella surge, conforman los elementos para construir un inquietante puzzle donde a cada instante el aire se quiebra, donde el filo de las cuerdas corta la respiración, asfixiada por las heridas del delgado metal. En el vértice opuesto, Totland nos entregaba tres breves piezas en las cuales las notas que emergían del piano nos llevaban a territorios solitarios, con la mirada fija hacia un pasado borroso, una mirada con lágrimas cayendo desde los ojos, disipándose en la mejilla. El sonido de las cuerdas convive igualmente con la respiración y con las vigas que sostienen el suelo que habla con el calor. La expansión de células vegetales muertas tiene tanta relevancia como las armonías que se dibujan en el ambiente, como los espacios sin llenar”.

Cuando solo han transcurrido meses desde la publicación de “Pinô” (Sonic Pieces, 2014) [298] de Otto A Totland, cuando solo han transcurrido semanas desde la publicación de “Flame” (Sonic Pieces, 2014) [322] de Erik K Skodvin, aparece una nueva serie en el label berlinés cuya primera referencia es, precisamente, el retorno de Deaf Center, el transatlántico nórdico navegado por Otto y Erik. Pattern es presentado en una carpeta cortada con láser con determinados patrones que dejan ver partes de una fotografía intetior, con la información en el reverso retomando en parte el tipo utilizado en “Pinô”. ‘Recount’ es un puente entre los álbumes, donde el tiempo y la familiariedad son cautivantemente suspendidos”. Al parecer concebido como una obra/valle que descansa entre montañas más prominentes, “Recount” es un trabajo cuya duración queda a mitad de un álbum más extenso, con dos piezas que casi cubren media hora de sonidos intensamente estancados, grabadas durante sesiones de ensayo en 2008 y 2012. Lo que comenzó con “Neon City EP” (Type, 2004) luego continuaría con “Pale Ravine” (Type, 2005) y después “Owl Splinters” (Type, 2011), largos intervalos solo complementados con un single y grabaciones en directo que no hacen más que aumentar el valor de la oscura intensidad de una obra que desde lejos se aprecia misteriosa. Sin la prolongación de aquellos trabajos, pero con la misma profundidad, estos registros se mueven como una densa bruma por un terreno desolado, generando un ruido desolador. Una música que fluye libre, sin ataduras más que a un futuro inexistente, igualmente suena con una precisión impensada, tocando a ciegas notas que a veces se arrastran, otras veces flotan en el aire frío. El presente relativo se enfrenta al pasado, una cronología en retroceso que permite observar distintas etapas dentro de una sonoridad similar, las diferencias que separan el tiempo, y las maneras cómo un sonido se deshace y se regenera como una herida, dejando huellas en la piel. El hecho de ser registrado de esa forma también se refleja en el resultado, siendo en cierta manera más relajado el modo en que se disponen las ideas, sin cierto estrés, cayendo cada elemento de forma espontánea, aunque sin dejar de perder la carga que intrínsecamente cada una de sus composiciones posee. Los apuntes dibujados artesanalmente quedan encerrados en largos espacios de vacío y el ruido de fondo, la superficie áspera que emite una musicalidad sin estructura y que se traslada desde bajo el suelo a un primer plano, tanto o más importante como las estructuras más visibles. Pareciera que existen distintos niveles en cada pieza, en distintos planos que coinciden en una abstracción del sonido. Quizás sea ese fondo quien ensambla las diferentes capas del murmullo acústico. El silencio que nunca es tal comienza a confundirse con ese sonido que tampoco parece serlo, cuando van surgiendo desde esa superficie escarpada los primeros acordes. “Follow Still”, grabada en el estudio de Erik en Berlín en 2012. “Improvisation for guitar & piano”, melodías que se intersectan en un punto marginal. El piano presente en la reciente obra de Otto ocupa un lugar primordial en esta pieza, sobre ese ruido que permanece trenzando su propia partitura de notas que coinciden en intervalos distanciados, mientras la guitarra queda enterrada bajo aquel manto. Uno queda cubierto de vapor, de una neblina suave, el otro detrás de una lluvia que arrastra pequeñas piedras y tierra, ambos sometidos a una marea ralentizada, ambos compartiendo espacio con la acústica del lugar que recoge los restos que el clima borrascoso trae consigo. El frío del norte traspasa las paredes del estudio, desde el suelo original a una música que también posee el calor de la madera quemada para abrigar la crudeza geográfica. Puede ser que la separación provoque una cierta emotividad triste, algo melancólica, que excede este ensayo suspendido en el tiempo, detenido en las horas vacías. Puede que sea la lentitud sea causada por ese recuerdo de la distancia del hogar. Este es el futuro inexistente, un aliento temprano de posibles nuevas rutas de escape que se vislumbran gloriosas, como la gloria abatida de “Follow Still”. Año 2008, Oslo, Noruega. Cuatro temporadas antes, seis en realidad desde la fecha actual. El ritmo agotado deja paso a su sombra, como si la música fuese un sueño extraviado de alguna escena borrada. “Oblivion”, el misterio flota entre las corrientes de una neblina densa, humedad condensada sostenida por acordes desteñidos. De nuevo las formas transitan de forma libre en su estado hipnótico, una hipnosis que provoca el entorno en su expresión más prístina. “Improvisation for bowed guitar, computer & synth”. Cuerdas desgastadas y sintetizadores absorbentes que bien pueden remitir a la electrónica acústica de Taylor Deupree como a los paisajes silvestres de Richard Skelton, pero sumergido en un mar de notas etéreas. En cualquier caso es un mismo paisaje de frío y lluvia, de verdor y costas empapadas, de rocío cubriendo una panorámica gris teñida levemente de electrónica sutil inmiscuida con la orgánica añejada. De nuevo existen distintos niveles dentro de la linealidad, pero la espesura vegetal y climática confunde los sedimentos que la conforman. Más de un lustro ha pasado desde aquellas sesiones en el paralelo 60 al norte del mundo, pero existe la esperanza que estas formas se filtren con las nuevas direcciones que esperamos existan pronto.

‘Recount’ es tanto una división como una fusión de sonido y tiempo. Dos tracks, dos años, dos personas, dos ciudades…”. La distancia temporal causa las diferencias de tonalidad entre una pieza y otra, generando un espectro mayor que se ve reducido por una misma intención y una misma emoción que se filtra por las paredes del tiempo, la emoción de observar un.paisaje que absorbe de una manera que anteriormente no era tan evidente. Mientras una parece recrearlo, la otra añora la lejanía, extrañando el pasado a través de notas desperdigadas, extraviadas en el ruido de fondo, el murmullo de sus texturas acústicas.

www.sonicpieces.com, www.miasmah.com/eks, www.sleeporchestra.com

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