Hawái.


321. Drowning In The Sky
junio 1, 2014, 2:10 pm
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Drowning In The Sky

PJUSK / SLEEP ORCHESTRA
»Drowning In The Sky«
DRONARIVM. 2014

Debajo de una piel suave y delicada se esconde el ruido de una naturaleza inhóspita y cruda. La distancia del calor provoca que la soledad sea la mejor compañía para unos sonidos que avanzan con la letanía con que se mueven las horas marcadas por el sol, un astro que solo acompaña con su brillo tibio. El clima es quien determina el comportamiento, un comportamiento que se decanta por notas de enorme espaciosidad, separadas entre una y otra por la ausencia de ardor que las haga acercarse más. La naturaleza agreste genera esta música amplia y prístina, mientras la luz decae y los silencios ocupan el vacío. El ruido del hielo al resquebrajarse surge bajo las capas se mar comprimido. El aislamiento ha sido el hogar en el que las composiciones de una de las dos secciones de este trabajo tienen lugar. Pjusk es, más bien son Rune Sagevik y Jostein Dahl Gjelsvik, “desde la costa occidental de Noruega –ambos de pequeños pueblos cerca de la naturaleza–. El sonido de Pjusk está inspirado por el áspero clima noruego y el paisaje salvaje. En el punto central de la colaboración entre los dos está una vieja cabina en lo alto de las montañas. Aquí es donde la mayor parte de la música de Pjusk es hecha –enmarcada por picos nevosos y el sonido de las corrientes frías–”. Ambos tienen su historia particular que se cruza para dar forma a este proyecto estable que disgrega las armonías a través de espacios de tiempo prolongado, considerando como se desarrollan hoy día las biografías. Primero “Sart” (12k, 2007), luego “Sval” (12k, 2010) y finalmente “Tele” (Glacial Movements, 2012) conforman lo que es la obra del dúo que vino desde los fríos suelos de Noruega. La otra mitad, el otro tercio en realidad, es Sleep Orchestra, músico inglés de quien hasta ahora poco (nada) sabía, aunque sus creaciones todavía son recientes y aún a la espera de desarrollarse mayormente. Sleep Orchestra es Christopher Pegg, “productor de música electrónica y experimental inspirado por tales artistas como Murcof, Saffronkeira, Loscil, Biosphere, Christopher Bissonnette, Pjusk y otros dentro del género del minimalismo ambiental. Así como sus artistas más influyentes, Sleep Orchestra también esta inspirado por la ciencia ficción, la naturaleza y las bandas sonoras”. Estas dos entidades finalmente confluirían gracias al entusiasmo de un tercero cuya vida quedaría enterrada por siempre, y cuyo recuerdo permanece todavía.

“Drowning In The Sky” es la primera colaboración entre Pjusk y Pegg, el primero también de ambos que es publicado por Dronarivm, seguramente instigado por Bartosz Dziadosz, curador del label establecido en Moscú. Y su origen está, como señalé anteriormente, en la inquietud de alguien quien creyó que de la unión de ambas estructuras podría surgir algo interesante. “El proyecto ocurrió después de que un amigo le recomendó a Sleep Orchestra escuchar algo. Después de escuchar a Pjusk durante muchos meses, él averiguó que ellos se presentarían en el Festival Storung en Barcelona el próximo año. Pjusk y Sleep Orchestra se conocieron en el festival y después de una buena charla y escuchar cada uno el material del otro, ambos estuvieron de acuerdo que querían trabajar juntos en un álbum de colaboración. Chris ha dicho que, “Si no fuera por mi amigo que me recomendó escuchar el álbum “Tele” de Pjusk este proyecto nunca podría haber pasado”. Aquel amigo era Juan Diego Burillo (1974–2012). El álbum “Drowning In The Sky” está dedicado a su memoria”. La idea inicial continuó después de la muerte, plasmada en un álbum donde se pueden apreciar distintas capas de sonidos que a su vez conforman los distintos niveles que yacen bajo la lejanía congelada. Existen melodías que tienden a desaparecer entre el fuerte viento, ritmos estancados en un lago de susurros detenidos, patrones de una música que parecía olvidada, rescatada desde un pasado y convertida en una sombra alargada. Pareciera que estas piezas hubiesen sido interpretadas mucho antes de este presente, quedando el eco esparcido entre las corrientes de aire y la temperatura cercana a cero, las reminiscencias que podemos escuchar luego de atravesados muchas estaciones. El soplo del invierno comienza a fluir por una superficie de agua cristalizada, al mismo tiempo que melodías estáticas y el timbre del metal va formando una nube de electricidad gris. La partitura carece de anotaciones, las líneas quedan sugeridas por sonidos que se desvanecen en la extensa panorámica recreada. Rastros sobre el terreno, la estela de un acorde inmaterial, la sensación del frío traspasando la piel, una sensación de libertad y despojo. “Donitsk”, el aliento ambiental sobrepasando los cielos claros. Nueve minutos que introducen la geografía apartada en los oídos lejanos. Esa sonoridad que restalla en las cavidades genera pequeñas explosiones, estallidos minúsculos al interior de la extensión sintética. “Daithn” contiene esas explosiones. “Skdiv” es otra cosa. Sigue la síntesis ínfima, los disturbios de audio comprimido, pero en medio un pulso hipnótico de aire condensado. El flujo de notas desvanecidas va armando la melodía extraviada, cuando surge la respiración de la voz hecha bronce, imprimiéndole una atmósfera misteriosa al mismo tiempo que una melancolía nocturna. El canto de los bosques escandinavos, con la participación de Kare Nymark Jr. (trompeta) y Taylor Deupree (kyma), el ritmo oculto de los campos interiores con el vapor que emana de afluentes inexplorados. Mucho más rústico es “Aoleeingal”, adentrándose en la espesura profunda, con el misterio latente aún. La brisa helada desde los mares invade “Rionzemef”, con atisbos de aquel ambient frío, al igual que “Vansunbarth”, solo que menos expresivo. “Rionzemef (Remix By Pleq)”, el epílogo, es una continuación de un instante atrás, en la versión de Bartosz Dziadosz (Pleq), conservando la raíz pero igualmente distanciada en las formas, añadiendo el violín de Tomasz Mreńca y capas adicionales de tonalidades brumosas. Electrónica contemporánea y clasicismo analógico.

Resulta inevitable no desviar la mente hacia una determinada geografía al visitar las piezas contenidas en esta obra. “Este es el tipo de música para escuchar cuando solamente quieres irte a la deriva hacia otro mundo” dice la hoja de prensa. Aunque no es tanto una elección. Inconscientemente el escuchar este trabajo lleva a perderse en un paisaje de bosques escarchados y costas cubiertas de hielo, tanto la estética de las imágenes –los rastros sobre un plano congelado en la preciosa fotografía de Erika Tizen– como la estética del sonido. Cuando el calor global provoca el derretimiento de grandes bloques de hielo genera un ruido en medio de la niebla y los murmullos microscópicos. Al interior de “Drowning In The Sky”, las composiciones compartidas entre Pjusk y Sleep Orchestra, se logra oír ese ruido del hielo agrietado.

www.dronarivm.com, www.pjusk.no, www.sleeporchestra.com

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