Hawái.


210. Already Gone
octubre 1, 2012, 12:10 pm
Filed under: Uncategorized

EN
»Already Gone«
STUDENTS OF DECAY. 2012

Ya se ha ido. Así se traduce desde su inglés originario el que viene a ser el segundo trabajo de un dúo proveniente de uno de los cincuenta estados del país del norte donde desde hace mucho tiempo ya se viene cultivando y forjando un panorama colmado de adoradores de los espacios infinitos. En son Maxwell August y James Devane, provenientes del lado de América que mira al pacífico, tal como nosotros. Provenientes de San Francisco, ambos han cultivado una mirada de la música con los ojos puestos fijamente en el eterno resplandecer del drone. James es el con menos historia de los dos, tan solo un trabajo, “James Devane” (TRANS>PARENT RADIATION, 2009), mientras que Maxwell ha ayudado, a través de su plataforma, a ensanchar los límites de ese panorama. Él es, junto a Jefre Cantu-Ledesma, el responsable de dirigir Root Strata, sello con un catálogo impresionante en cuanto a estos sonidos se trata: Grouper, Richard Youngs, John Porras, Ben Vida, Duane Pitre, Oneohtrix Point Never, Zelienople, Keith Fullerton Whitman, etc. A su vez, ha servido para alojar a sus propios proyectos, incluido este. Root Strata fue la encargada de sacar a la calle “The Absent Coast” (2010), el primer trabajo de la pareja. Ahora es el turno de Students Of Decay, otra marca que transita por las mismas rutas.

Volviendo a lo que traduce de la música creada por En, estos parecen ecos que ya se han marchado, como el ruido generado por una estrella al morir, cientos de años atrás, ecos viajando por el espacio. Música ida y perdida en la conciencia de quien sabe donde. Surcando los campos en donde el drone y la nota que no se detiene jamás cabalgan a sus anchas, En, al igual que en su primer trabajo, se entregan a los desarrollos amplios creados con una paleta de instrumentos desconocida pero fácil de descifrar. El arte de manipular la guitarra como una herramienta para prolongar el tiempo es lo que más se apodera del ambiente, haciendo acto de presencia con propagaciones interminables –es un decir: los temas, a excepción de uno, no son demasiado largos, aunque bien podrían serlo. Sin embargo, esto le suma un valor, el de la concisión –. “Lodi” es la pieza que abre los fuegos en este viaje espacial, la secuencia inicial, ayudada con las cuerdas del bajo de Trevor Montgomery (Tarentel). Una breve introducción que sirve de antesala a “The Sea Saw Swell”: en ella mientras James dibuja líneas sumamente delicadas Maxwell por su parte juega con un koto acústico. Una mirada al océano con reminiscencias ancestrales, folklore marino e imperecedero, restos de un relato olvidado. Es este el primer punto que sobresale por sobre el horizonte que es este disco –tan solo son cinco piezas–. “Marble Steppe” insiste en la combinación de lo etéreo con lo acústico, que en cierto sentido, por lo menos para mí, es un volver a las raíces de lo música americana, del norte de América, claro. Y es en este punto que recuerdo otro trabajo, de otra pareja, Windy & Carl. “We Will Always Be” (Kranky, 2012) [185] también era un puñado de canciones que desde cierto punto de vista podían ser apreciados como folk, aunque para mí la eterna pareja (casi siempre) feliz siempre ha hecho folk, aunque lo revistan con géneros diferentes. Pues bien, “Already Gone” también podría considerarse folk, aunque sea a ratos, como queriendo llevar los aspectos ambientales de John Fahey, o más precisamente, Loren Connors, al límite y más allá. “Already Gone”, la pieza, haciendo honor a su título, y la propia historia del dúo, retorna a lo viajes por los cielos –con ecos del campo también–, justo antes de darse de lleno con un golpe de eternidad. “Elysia” son diecinueve minutos en los que todos los términos mencionados e incluso aquellos que quedaron fuera tienen lugar. Idas y partidas en un magma ardiendo que reposa por las praderas de las tierras secas y calurosas próximas al pacífico: olas, remanentes y notas suspendidas en un momento y lugar que no es real, sino más bien idílico.

Mezclando vestigios orgánicos con electrónica restaurada, Maxwell August y James Devane hacen que ciualquier lugar aumente su volumen y su densidad con unos cuantos artefactos a la mano, utilizándolos como una sala de espejo que toma un sonido y lo reflecta hasta más no poder. Una encantadora muestra de orquestaciones ambientales y sonidos enraizados. “Already Gone”, a pesar que ya se haya ido, deja instantes a retener en nuestra memoria frágil, tan vaporosa como los sonidos que allí se encierran.

www.studentsofdecay.com, www.ennnnnnn.com
Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: