Hawái.


167. Felt
noviembre 1, 2011, 2:20 pm
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NILS FRAHM
»Felt«
ERASED TAPES. 2011

“Al principio yo quería hacerles a mis vecinos un favor al amortiguar el sonido de mi piano. Si quiero tocar el piano en la quietud de la noche, la única manera respetuosa es colocar capas de fieltro grueso frente a las cuerdas y tocar con los dedos muy suave. Fue entonces cuando descubrí que mi piano suena hermoso con el amortiguador”. Nils Frahm es quizás el mejor pianista de su generación, tremendamente dotado tanto en lo técnico y, lo más importante, lo emocional. Colaborador múltiple, amigo de muchos Frahm se ha labrado una carrera impecable que al lado de otra gente, léase F.S Blumm, Anne Müller, Peter y Heather Broderick, Machinefabriek, Greg Haines, Simon Scott, Kreng, etc., como en sus trabajos aislados le han llevado a un lugar en el que reina por sobre la gran corte de pianistas de nuestra época. Dos muestras irrebatibles de ese talento son, y lo seguirán siendo por mucho tiempo, “The Bells” (Kning Disk) y “Wintermusik” (Sonic Pieces), ambos del 2009.

“Felt” es una obra de arte  trazada a partir de pequeños detalles, desde la minuciosidad. A pesar de su juventud –nació en 1982–, sus discos tienen un fuerte peso emotivo, un peso que se lleva muy bien por cierto. Son también los suyos discos amigables, como parece que también lo es su carácter. Este trabajo, a diferencia de otros, tardo un tiempo más largo en ser gestado, casi un año, desde la primavera del 2010 hasta el verano del 2011. Hermoso desde la portada, obra de Benjamin Maus y Torsten Posselt y una vieja máquina de plóter de los años 80’, este es un trabajo que en solo nueve composiciones que desde la timidez y lo nocturno. Nada más que él y su piano, nadie más que él es quien gobierna su habitación de sonidos próximos. “Yo quería que fuera como mi diario íntimo”. Pero tanto como podemos ser testigos de los sonidos que nacen en sus manos y terminan en nuestros oídos, además podemos presenciar cada ruido que aparece en el cuarto, la madera las paredes, el sonido viajar y retornar hasta el mismo punto. Es así, porque es música natural, instantánea, y porque así lo quiso el mismo Nils. “Me oigo la respiración y jadeo, el sonido chirriante de la acción del piano y el crujir de mi piso de madera –todos por igual tan fuerte como la música–. La música se convierte en una contingencia, un azar, un accidente dentro de todo este crujido. Mi corazón se abre y me pregunto qué es exactamente lo que me hace sentir tan feliz”. Y nada como para ser feliz como el hogar, el de cualquiera. Y es en ese hogar en el que se grabó cada uno de sus rincones. El micrófono puesto interior del piano permite todo esto y aquello que titula el álbum le otorgan un sonido particular. Las telas de fieltro, esos paños que surgen del cruce entre tramas,  le imprimen la sutileza de la que hace gala –saludos  M.J.–. tan pronto como apretamos play nos damos cuenta de que son estas piezas delicadas. Desde “Keep” y su reverberación hasta los ocho minutos de “More” –esta es la excepción: la mayoría son piezas más o menos breves–. Si bien comienza algo fuerte ya pronto hace ingreso la tranquilidad (“Less”). “Familiar” es eso, un sonido familiar y acogedor –en esta, como en todo el recorrido hay además otros instrumentos, como celesta, así como algunos juguetes–. “Old Thought”  rememora tiempos  pasados y más educados. “Pause” suena como el instante previo al amanecer hasta que llega el sol, luminoso, fresco, vital: in the wee small hours if the morning. “More”, el instante final¡, es un jubilo, la felicidad en dos partes: primero avanza y avanza hasta llegar a la cima auditiva. Cuando llega a ese momento, el apogeo anterior al desenlace, la melodía se reposa en un manta de sintetizadores y sonidos eternos, expandiendo el instante, suspendiendo el tiempo.

“Felt” coloca a Nils en el trono, como dije, y lo hace desde el lugar más pequeño. Desde una habitación contigua a los audífonos, conservando y realzando la cercanía que toda buena obra debiera tener. “Felt” significa fieltro, pero también es el pretérito de sentir. Una vez oído el disco he sentido la complejidad  de sus delgadas  líneas entrelazadas en la quietud de la noche.

www.erasedtapes.com, www.nilsfrahm.de

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